El comienzo de la pesca se mantiene pese a la escasez de agua en los ríos

LEMOS

La consellería descartó una solicitud de aplazamiento de la sociedad Val de Lemos

LUIS DÍAZ
MONFORTE / LA VOZ

Imagen:ALBERTO LÓPEZ

A solo dos meses para el comienzo de la nueva temporada de pesca, los ríos del sur lucense presentan niveles más propios del mes de agosto que del ecuador del invierno. Como consecuencia de la persistente sequía, los caudales son tan exiguos que surgen voces favorables a la adopción de medidas acordes con el penoso estado de los cauces. La orden de vedas que suele publicar Medio Ambiente a finales de cada año todavía no apareció a estas alturas en el Diario Oficial de Galicia. Esa demora hace pensar a muchos aficionados que la consellería podría estar valorando posibles restricciones. El retraso en el comienzo de la campaña, por el que abogan algunas asociaciones de pescadores, está descartado en todo caso.

Aunque no se conoce todavía el contenido de la orden de vedas, Medio Ambiente está asignando los cotos para el primer día de pesca entre los aficionados que solicitaron participar en el habitual sorteo previo. Los permisos son para el próximo 19 de marzo, fecha habitual de inicio en las pasadas temporadas. La sociedad Val de Lemos pidió en el último comité provincial de pesca que la apertura se retrasase con respecto a otros años. No solo por la sequía, sino por los perjuicios del desajuste de fechas con la comunidad vecina de Castilla y León.

El agua no pare peces

«Lo que pedimos fue que la temporada comenzase el mismo día que en León. Aquí empieza quince días antes y nos inundan los pescadores de esa provincia», explica Roberto Martínez, presidente de la sociedad Val de Lemos. La propuesta fue bien recibida por varias asociaciones en el comité provincial, pero naufragó una vez traslada a Santiago. «Salvo las asociaciones de la zona de A Mariña, donde los ríos no sufren tanto la sequía ni la sobrepesca de otras comunidades, la mayoría estaban de acuerdo con nosotros», señala el pescador monfortino.

Según su criterio, el problema que plantea la masiva presencia de pescadores leoneses en unos ríos cada vez menos poblados de truchas es tanto o más grave que la escasez de caudal motivada por la sequía. «La trucha se defiende mejor de los engaños con menos agua, porque se asusta con más facilidad. Piezas hay las mismas, el agua no pare peces», dice Roberto Martínez.

Pero no todos los pescadores comparten ese criterio. «De aquí a marzo aínda pode chover moito, pero se os ríos seguen así a veda debería prorrogarse. Con niveis moi baixos a troita non se defende, ten menos refuxio, e nos regatos a situación aínda é peor», sostiene Xosé Lois Cortés. De esa misma opinión es Xan Antón Rodríguez, otro veterano aficionado monfortino. La pesca a la cucharilla, a su juicio, puede tener efectos devastadores para las truchas si la temporada arranca con un nivel anormalmente bajo en los ríos. «Deixando a un lado o tema dos cebos que se poidan empregar, é indiscutible que se un río vai moi baixo o ecosistema é moito máis sensible. Nos regatos o máis razoable tal como vén o ano sería non abrir a pesca», argumenta.

Las crecidas, en mayo

Para Manuel Rodríguez Meira, presidente del Club de Pesca Monforte, la cuestión de fondo está en los efectos del cambio climático sobre el calendario habitual de pesca. «Estamos empezando las temporadas con caudales bajos y luego llega la Festa da Pontenova, en mayo, y no se puede pescar de lo crecidos que van los ríos», apunta este pescador. «La falta de agua será crítica no para esta temporada, sino para años sucesivos. El fondo de los ríos no está limpio y eso dificulta el desove», añade.

En Chantada, José Fernández no vería problema alguno en la aplicación de restricciones por la sequía en la próxima temporada. «A más hábitat, más truchas. No lo digo yo, lo dicen los biólogos. Si la administración fuese seria, tomaría medidas. No lo hará para no molestar a los pescadores, aunque cada vez son menos lo que van al río», afirma.

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