El Tribunal Supremo acaba con la pesca del “cangrejo rojo”

ALBERTO ABASCALmartes, 12 de abril de 2016

Una sentencia dictada por el Tribunal Supremo supondrá el definitivo adiós a la pesca del denominado cangrejo rojo, un crustáceo muy apreciado por los pescadores palentinos que pusieron en él sus esperanzas tras la práctica desaparición del querido y apreciado cangrejo autóctono. Si hasta ahora se podía pescar y transportar una vez sacrificado, gracias a una directiva publicada por la Junta de Castilla y León, con la sentencia dictada por el Tribunal Supremo no hay directiva que valga puesto que este cangrejo ya forma parte de forma definitiva del Catálogo de Especies Exóticas Invasoras.

Imagen de archivo de un cubo lleno de ‘cangrejos rojos’./ SARA MUNIOSGUREN

Lo considera especie exótica invasora y, tras publicarse en el BOE, no se podrá desplazar ni vivo ni muerto. Tampoco se podrá comercializar

Mientras tanto, el cangrejo señal, que curiosamente fue introducido por la Administración regional en los ríos y arroyos confiriéndole una mayor clase como especie y desde el punto de vista gastronómico respecto al cangrejo rojo o el de las marismas, también es considerado especie invasora, aunque, al parecer, esta clase de cangrejo si se podrá pescar por el momento.
Hay que recordar que en 2006 se habilitaron para la pesca del cangrejo señal los cinco primeros tramos libres en los que también se limitaron las capturas, con los martes, jueves, sábados, domingos y festivos como días hábiles. Ya en 2012, se dio patente de corso a los pescadores y falta por conocer ahora cuál será futuro, si seguirá ligado al cangrejo de las marismas.
En cualquier caso, la sentencia del Alto Tribunal de la nación que es inapelable, salvo que se presente un recurso de amparo al Tribunal Constitucional (que no paraliza su ejecución), tiene que ser regulada mediante un nuevo Real Decreto y posteriormente publicarse en el Boletín Oficial. Mientras no se publique la sentencia no entrará en vigor y, según fuentes  expertas consultadas por este periódico, dudan de que esta temporada pueda verse afectada.
Pero la realidad es la que es. La sentencia del Tribunal Supremo publicada el pasado 16 de marzo estimó parcialmente un recurso de varias organizaciones ecologistas y amplió el Catálogo español de Especies Exóticas Invasoras, incluyendo entre otras la carpa común y la trucha arco iris. Asimismo, anuló las excepciones de la normativa que permitían la caza o pesca de algunas de estas especies, la comercialización de otras, como el cangrejo rojo, o las explotaciones de cría del visón americano.
La decisión se basa en informes científicos del CSIC y otros expertos que prueban el carácter invasor y la amenaza grave que suponen sobre las especies autóctonas, el medio ambiente y los hábitats y ecosistemas.
Algunas de estas especies ya estaban incluidas en el listado de las cien especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. La inclusión en este catálogo conlleva la prohibición genérica de posesión, transporte, tráfico y comercio de ejemplares vivos o muertos, incluyendo el comercio exterior.
La sentencia también considera como especie exótica invasora a la trucha arco iris, una especie muy recurrida en los denominados cotos intensivos.
A partir de ahora, tampoco podrá utilizarse esta trucha y en su lugar (en Palencia existen 14 cotos, un escenario deportivo y 38 tramos calificados como Aguas de Régimen Especial Controlado) deberán repoblarse con alevines de trucha autóctona.

APERTURA DE LA TEMPORADA. En este aspecto, las provincias de León, Palencia, Burgos, Zamora y Soria arrancaron la temporada truchera el pasado 3 de abril, con un periodo hábil que finalizará para las nueve provincias de la Comunidad el 31 de julio.
En consonancia con la Ley 9/2013, de 3 de diciembre, de Pesca de Castilla y León, en las aguas trucheras con carácter general se practicará la pesca sin muerte, por considerar que en estas masas de agua la trucha, especie de interés preferente, está presente de forma significativa.
Esto supone que en las aguas de acceso libre la pesca de la trucha se practicará en la modalidad sin muerte, es decir sólo se podrá utilizar la mosca artificial, en cualquiera de sus variedades o montajes, o la cucharilla de un solo anzuelo; en ambos casos con arponcillo ausente o inutilizado, y cualquier ejemplar de trucha que se capture debe ser devuelto a las aguas de forma inmediata, procurando ocasionarle el mínimo daño en su manejo.
La pesca con muerte está autorizada en los cotos, bajo un régimen de permisos de pesca, y en los tramos denominados Aguas en Régimen Especial (sólo dos ejemplares).
Las aguas en régimen especial controlado se distribuyen por la práctica totalidad de las aguas trucheras de la Comunidad y su función es facilitar el acceso a la pesca a aquellos pescadores tradicionales en los lugares donde la extracción de ejemplares es sostenible. La nueva normativa implica que en los antiguos tramos libres -ahora denominados aguas de acceso libre-, en la pesca de la trucha sólo se pueda utilizar la mosca artificial, en cualquiera de sus variedades o montajes, o la cucharilla de un solo anzuelo, en ambos casos con arponcillo ausente o inutilizado. De esta forma, cualquier ejemplar que se capture debe ser devuelto a las aguas de forma inmediata, procurando ocasionarle el mínimo daño en su manejo.
En definitiva, todas estas modificaciones lo que han provocado es la desilusión entre los aficionados a la pesca, especialmente y se ha reflejado en la disminución de solicitudes de licencias.  Según los datos aportados por la Junta de Castilla y León (ver tabla anexa), el número de licencias expendidas en la provincia ha disminuido un 13 por ciento entre 2002 y 2014 entre las que son nuevas o extraviadas; un 50 por ciento entre las formalizadas a través de los servicios centrales en este mismo periodo de tiempo y un 44 por ciento en el cómputo de licencias emitidas en Castilla y León.
De forma más pormenorizada, si en 2002 el número de licencias de pesca emitidas en Palencia fue de 6.530, en 2015 se situaron en las 5.147. En los primeros cuatro meses del año se han emitido 554 licencias de pesca. En definitiva, malos tiempos corren para la pesca tradicional, tal y como se la conocido.

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