Elegidos ya los cotos de pesca

 

 

w Villafeliz en el río Luna, agotado en su totalidad, es el coto con mayor demanda w Los permisos sobrantes se repartirán desde el 9 de marzo.

Truchas autóctonas de calidad todavía se pescan en muchos ríos leoneses. jesús –

P. VIZCAY | LEÓN

El largo proceso para la elección de cotos de pesca en Castilla y León, ha finalizado para

los pescadores que han participado en el sorteo. Una vez realizada esta elección y computados los permisos sobrantes, éstos se pondrán a disposición de los pescadores de la forma que la norma establece, a partir del día 9 de marzo, cada lunes para elegir en esa semana y la siguiente. En este sentido puede afirmarse que los aficionados que no han participado en la elección o que desean obtener más permisos de los asignados en la primera vuelta, tienen suficiente donde elegir. Hay que recordar que en el caso de los sobrantes se pueden pedir hasta cuatro por semana.

En la provincia de León, la que cuenta con mayor número de cotos y permisos de pesca y una vez examinada la relación de sobrantes, puede apreciarse que tan solo el coto de Villafeliz, en el río Luna, está totalmente agotado tanto en los permisos con muerte como sin ella. No resulta extraño si se considera que, pese a estar bastante alejado, son muchos los aficionados que se deciden por este río natural, de aguas cristalinas por encima del embalse de Barrios de Luna y con una estimable población de truchas totalmente autóctonas. Incluso a principio de temporada, cuando el peligro de encontrarse con un deshielo es bastante probable, el aficionado se arriesga buscando las enormes truchas pantaneras que han subido a desovar y todavía no han regresado al embalse. En varios cotos más, considerados de alta ocupación como El Castillo en el río Omaña o Felmín en el Torío, están prácticamente agotados los permisos con muerte, pero quedan muchos sin muerte.

Otros acotados emblemáticos como Sardonedo en el Orbigo, El Condado en el Porma o Gradefes en el Esla, cuentan con permisos disponibles tanto con muerte, en determinadas fechas, como sin muerte prácticamente en cualquier fecha. En el resto de cotos, incluidos los bercianos, la ocupación es menor, incluso inferior al 20 % de los permisos. El hecho de que sobren muchos más permisos sin muerte, pese a ser un 50 % más baratos, es totalmente lógico si se considera que la mayoría de los tramos libres sin muerte soportan una menor presión pesquera que los propios acotados. Desde la aprobación de la Ley de pesca la presencia de aficionados se ha reducido sensiblemente, lo que redunda en un mejor comportamiento de las truchas que comen mas confiadas y, por lo tanto, «pican» más aunque ello no signifique necesariamente que se han incrementado sus poblaciones. Cualquier aficionado que pesque sin muerte dispone en León de infinidad de ríos, con magníficos tramos, dónde ir a disfrutar sin necesidad de pagar un permiso de pesca y con la seguridad de que nadie le va a molestar.

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