La pesca fluvial, también en peligro por el poco caudal

SUR . ES

 

 

 

Cantabria es la primera comunidad en la que se ha prohibido esta actividad en todos sus ríos desde el 1 de junio hasta el 31 de octubre

  • L. PALACIOS MADRID.  –   4 junio 2017

escudo pesca

Los efectos de esta grave sequía van más allá del campo. La pesca fluvial también pende de un hilo, puesto que si los ríos bajan con poco caudal no se podrá practicar esta actividad. Cantabria ha sido la primera comunidad autónoma en prohibirla. Ha quedado suspendida desde el pasado jueves 1 de junio hasta el 31 de octubre; es decir, que prácticamente la temporada se da ya por terminada. Y si continúa agravándose la situación, podrían sumarse en breve otras regiones.

«La ausencia generalizada de precipitaciones en los últimos meses ha originado que los actuales niveles de agua de los ríos sean anormalmente bajos para esta época del año», explicó la Consejería de Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación de Cantabria en la resolución publicada el pasado 26 de mayo. Esto provoca situaciones de «alta vulnerabilidad» para las poblaciones de peces, que se ven privados de sus facultades normales de defensa y obligados a concentrarse en determinados lugares, lo que «favorece la aparición de episodios de mortalidad y sobredepredación y facilita casos de furtivismo».

Esta prohibición no afecta a la pesca en el embalse del Ebro -pese a que apenas está al 40% de su capacidad, algo nunca visto por estas fechas- ni a la de cangrejo de señal. A su vez, en el tramo del río Deva que Cantabria comparte con Asturias -cuyas aguas parecen propias de un mes de agosto y no de junio- se podrá seguir pescando aunque solo los días pares y no los impares, que son los que corresponden a esta comunidad. Una consecuencia más de la fuerte sequía que padece el país y que se suma a los daños económicos que ya está acarreando.

Se mantiene la pesca en el embalse del Ebro, pese a estar muy por debajo de su capacidad, y la de cangrejo