La sequía amenaza al sector pesquero en el Mar de Aragón

Los turistas de la pesca deportiva se trasladan a otras zonas, los comercios y la hostelería notan la baja ocupación y hay preocupación en la agricultura

por  | Ene 13, 2018 | Bajo Aragón CaspeCOMARCAS

Las consecuencias de la sequía no están siendo buenas para Caspe y las últimas precipitaciones han caído como agua de mayo. Esta zona estaba viendo cómo sus visitantes potenciales que buscaban el turismo pesquero en lugares como el Mar de Aragón están eligiendo zonas aledañas en las que sí que se mantiene el volumen de agua propicio para esta actividad. Además, los comerciantes y hosteleros comienzan a calcular las pérdidas en cuantiosas y los agricultores, aunque han conseguido terminar la temporada de riegos, miran al cielo esperando más lluvias.

El agua de las últimas semanas en toda la cuenca del Ebro, desde Cantabria y La Rioja, ha servido para que el embalse de Mequinenza haya alcanzado el 71,65% de su capacidad, un porcentaje halagüeño teniendo en cuenta que a finales del pasado mes de diciembre el embalse se encontraba en el 20% de su volumen total. Mequinenza cuenta actualmente con 1.099 hectómetros cúbicos de volumen. Hace un año, llegaba a los 1.144 hm3. La media de este embalse está en los 1.138. En los índices de sequía de la CHE elaborados en el último mes, se indica que prácticamente todos los embalses o sistemas regulados se encuentran en níveles mínimos y en alerta o prealerta, y algunos, incluso, en estado de emergencia. Aunque en la última semana ha cambiado la tendencia, se trata de un pico puntual que solo se mantendrá si las precipitaciones no persisten.

En cuanto a otros embalses cercanos, también se acusan unos niveles por debajo de la media. En el de Santolea está al 15%, cuando su media está en el 22%, y el de Calanda está a 16% cuando debería estar en el 23%. «A pesar de que todos están por debajo de lo normal, están dentro de lo esperable y no hay problema, porque los embalses no están en campaña ni están haciendo los mayores usos», señalan desde la CHE. «Todo depende de que llueva pronto».

Las instituciones ya están tomando cartas en el asunto. Hace unas semanas, la Confederación Hidrográfica del Ebro presentó ante el Consejo del Agua en Zaragoza el borrador del nuevo Plan Especial de Actuación en Situaciones de Alerta y Eventual Sequía de la cuenca. A finales de noviembre, también tuvo lugar una reunión, esta vez del pleno de la Comisión de Desembalse, con el objetivo de analizar las reservas de agua de la Cuenca y los datos de la pasada campaña. Entre otras conclusiones, aseguraron que los abastecimientos que dependen de infraestructuras hidráulicas se estaban «atendiendo con normalidad en toda la cuenca del Ebro».

Menos kilómetros para la pesca
En el caso de los pescadores deportivos, esta sequía ha provocado que haya mucho menos terreno para realizar esta actividad. La escasez de precipitaciones durante estos meses de otoño-invierno es algo palpable, sobre todo en entornos como el Mar de Aragón, en el que apenas se puede ver un pequeño hilo de agua. Allí, se han cancelado decenas concursos y competiciones. «No podemos llegar a la orilla para pescar y es peligroso para los participantes», explica Luisa Serra, presidenta de la Sociedad Deportiva de Pesca de Caspe. Su colectivo ha trasladado algunas competiciones a Civán y Alcañiz. «Teníamos preparados varios eventos internacionales pero no se pueden organizar aquí».

En cuanto al turismo pesquero, entre alojamientos y comercios, barajan unas pérdidas de entre el 30-40% con respecto a las mismas fechas del año anterior. «Los pescadores están eligiendo otros destinos en vez de Caspe porque ya no hay tantos kilómetros para realizar su actividad», opina el presidente de la Asociación de Empresarios y Comerciantes de Caspe y Comarca (APEC), José Vicente Sancho. «Esto se traduce en que hay menos reservas en alojamientos y menos clientes en nuestros comercios, no es una catástrofe, pero sí que está afectando a nuestro turismo», señala.

Las actividades náuticas ya no existen en el Mar de Aragón, aunque en estas fechas es todavía temporada baja. Desde la empresa Caspe Río Aventura aseguran que no están demasiado preocupados, y que esperan que lleguen las lluvias para poder comenzar la temporada fuerte en marzo con un buen nivel de caudal.

Por su parte, el Alcalde de Caspe, Jesús Senante, asegura que el abastecimiento de la población continúa siendo el mismo, sin ningún tipo de restricción. «Sin embargo, vemos que la situación de los agricultores se está complicando, si no llueve pronto, sería algo muy preocupante», señala el representante municipal, quien por otro lado, celebra las últimas lluvias, aunque escasas, que han permitido subir levemente el nivel del embalse.

Los agricultores y regantes están expectantes. A pesar de las precipitaciones que trajo al temporal Ana, solamente se consiguieron unos pocos litros por metro cúbico en esta zona. «No es una situación aislada, ha sucedido más veces, por lo que no estamos muy preocupados», asegura el presidente de la Comunidad de Regantes de Civán, Benito Gimeno.

La capacidad de su embalse es mínimo en este momento, igual que ocurre en el resto. Sin embargo, todos los colectivos de regantes del territorio han podido finalizar su temporada de riegos. Esperan que la situación cambie y lleguen las lluvias, porque sino llegan en los próximos meses, «entonces sí que tendríamos un problema», afirma Gimeno.

Posibles ayudas y soluciones
Desde la Confederación Hidrográfica son muy claros con respecto a la solución para esta sequía: la llegada de un importante episodio de lluvias. El problema ya ha llegado a las altas esferas e incluso el Presidente de Aragón, Javier Lambán, se ha pronunciado acerca del mismo. La semana pasada, Lambán, acompañado del consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, Joaquín Olona,visitó la Laguna de Gallocanta, junto con alcaldes y concejales de la comarca de Daroca. En este paraje, las intensas condiciones de sequía sufridas este año, están determinando un comportamiento anómalo de las grullas en su paso/invernada por Aragón y, particularmente, en la Reserva Natural de la Laguna de Gallocanta.

Allí, Lambán anunció que el Gobierno de Aragón está elaborando la documentación para remitir al Gobierno de España este mes de enero la justificación de las «reducciones de los índices de rendimiento neto en el régimen de estimación objetiva del IRPF, aplicables a aquellas actividades agrarias que durante el 2017 sufrieron fuertes descensos en los rendimientos por causas extraordinarias», de modo que pueda aplicarse la citada reducción en las zonas afectadas por la sequía, que asegura, «sobre todo afecta a toda la margen derecha y a la ganadería extensiva». Todavía no se han concretado las comarcas beneficiadas, ni se ha mencionado si, entre ellas, estará la del Bajo Aragón-Caspe.