Los campeones veratos triunfan en Polonia

HOY

Los cinco integrantes de la selección nacional de pesca de salmónidos, de los que dos son extremeños, quedan subcampeones del mundo

Delgado, con una trucha común recién capturada, flanqueado por sus padres.

ELOY GARCÍA JARANDILLA DE LA VERA.

Dos veces campeones de España, sendos terceros puestos en la misma competición y ahora el segundo puesto por equipos en el Campeonato del Mundo Salmónidos Juventud son algunos de los logros que llevan acumulados dos jóvenes de Jarandilla de la Vera en los últimos cuatro años. Se trata de Carlos Delgado Campos y Mayo Morales Burcio, de 15 y 17 años de edad respectivamente, quienes entre los días 6 y 12 del presente mes permanecieron en Lesko (Polonia) como miembros del equipo nacional.

El combinado español, además de los dos jarandillanos formado por jóvenes de Castilla y León y Galicia, y capitaneados por el valenciano Juan Vert, se enfrentó a las selecciones de Estados Unidos, Sudáfrica, Finlandia, Eslovenia, Bélgica, Irlanda, Francia, República Checa (tercera clasificada) y Polonia, que además de anfitriones resultaron vencedores.

Tanto Mayo como Carlos, que ya están más que rodados en campeonatos nacionales, muestran su satisfacción por este segundo puesto, estando en su deseo seguir compitiendo representando a España. Para eso deben seguir entre los mejores de la región dentro de su categoría, algo que no es fácil a decir del padre del segundo, José Manuel Delgado, quién subraya que en la federación extremeña están los mejores pescadores del país y por tanto es más difícil clasificarse en Extremadura que casi en cualquier otra región.

El combinado nacional con su capitán en plena pesca en la zona de Lesko, Polonia.

No obstante, ambos prefieren seguir envueltos en la bandera verde, blanca y negra (Delgado pertenece a la sociedad de pescadores Virgen del Salobrar, de Jaraíz, siendo primer clasificado extremeño; Morales forma parte de la sociedad Vera Gredos, de Jarandilla, y este año quedó tercer clasificado de la región) y seguir entrenando para estar entre los mejores, cuestión que es más factible en la comarca verata gracias al gran número de gargantas existentes. «Eso sí, para entrenar un campeonato como por ejemplo el de Polonia tenemos que buscar escenarios que sean similares a los enclaves que creemos nos vamos a encontrar allí», puntualiza José Manuel.

Tanto José Manuel como Casimiro (padre de Mayo) son fervientes admiradores de sus hijos., por lo que suelen acompañarles a los campeonatos, junto a otros familiares. En Polonia estuvieron ambos, ayudando en lo que podían. Por ejemplo José Manuel recuerda jornadas maratonianas, levantándose a las cuatro de la madrugada, para confeccionar las moscas con las que su hijo debía comenzar a pescar cinco horas más tarde.

Mayo Morales muestra una de las capturas realizadas, de gran envergadura

Intentar engañar al pez

«Puedes llevar mil moscas hechas ya de aquí, de varios tipos y similares a las reales, pero cuando empiezas resulta que el chaval nos dice que la que mejor está yendo es de un tipo de las que apenas tenemos fabricadas. Así que allí nos ponemos a hacerlas durante horas y horas. Porque un campeonato de este tipo no es solo pescar en el río, sino todo el trabajo que lleva detrás», aclara orgulloso.

Aquí intervienen los jóvenes pescadores para aclarar que la pesca del salmónido no consiste en tirar la caña y esperar al pez, sino en buscarlo, en «intentar engañarlo. Estamos en continuo movimiento, la opción de sentarse en una silla no existe. Se trata de una modalidad de mucha exigencia física».

Tanto es así que cada jornada de pesca (cinco mangas de tres horas cada una distribuidas en tres días) acababan realmente cansados, lo que no impidió al combinado llegar a las 123 capturas válidas (tienen una medida mínima que tienen que validar ante un juez), de las que 34 fueron de Carlos y 23 de Mayo. Eso sí, se pescaron muchas más, decenas, que costaban el mismo trabajo «pero que hasta que no las sacabas del agua y las medías no constatabas que no eran válidas», lamenta Morales.

Para concluir, el orgulloso padre mostraba su satisfacción de que la marca de material de pesca Baetis patrocinase a su hijo, algo que asegura es inédito.

«Nunca en España han patrocinado a ningún pescador infantil. La federación paga los viajes de los chavales y la Junta también ayuda en algo, pero ya está», afirma.

Empezando Bachillerato

Ambos comenzarán a cursar el primer curso de Bachillerato en el IES Jaranda en pocas semanas y se conocen del pueblo de toda la vida, si bien se iniciaron en el mundo de la pesca de forma diferente. Morales, aficionado a los deportes en general, quiere ser bombero y ocupa el verano trabajando como socorrista en el Parador de Turismo de Jarandilla. Recuerda como iba desde bien pequeño con su abuelo a pescar por la zona, principalmente charcas, a las que a veces se desplazaba en bicicleta. Más tarde, a los 13 años, un vecino lo inició en la modalidad del salmónido. «Y ese mismo año fui al primer campeonato regional», rememora.

Carlos Delgado, perfectamente equipado, hace lo propio durante la competición

Por su parte, Delgado reconoce que directamente se inició en el arte de la pesca cuando tenía 10 años de edad «porque necesitaban a gente para un campeonato de Extremadura», evoca entre risas, si bien estaba acostumbrado a ver a su padre con los enseres de pescar por casa. Eso sí, desde entonces no ha parado de practicar por los cauces fluviales de la zona y de asistir a campeonatos, subrayando que además de los estudios (sueña con ser ingeniero electromecánico) la pesca es su único hobbie, al que suele dedicar tres o cuatro tardes -o mañanas- a la semana, sobre todo si se está preparando para alguna competición.

Preguntados por la posibilidad de dedicarse profesionalmente a la pesca deportiva, espontáneamente se echan a reír antes de acabar la pregunta. «Si fuera fútbol ya seríamos millonarios, pero lo más cercano a ganarse la vida con esto es montar una tienda de artículos de pesca», concluyen entre risas.

0 comments