Los ecologistas exigen acabar con la pesca con muerte del salmón en los ríos

EL COMERCIO20

Los pescadores del Sella señalan que esa modalidad «provoca muchísimas muertes» y preferirían antes una «veda total»

escudo pesca

L. RAMOS / G. POMARADA ARRIONDAS. 

Acabar con la pesca con muerte del salmón en los ríos asturianos. Es lo que reclaman desde la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies con la intención de proteger a una especie que, consideran, «está en claro peligro de extinción» debido a esta tradicional actividad. Los conservacionistas indicaban ayer que ya han solicitado a las consejerías de Medio Ambiente y Sanidad, así como a la Agencia de Sanidad Ambiental y Consumo del Principado, «información acerca de los controles que se están haciendo para evitar la venta de peces de los ríos asturianos».

Una práctica a la que, recalcaron, se refirieron en las últimas semanas «empresarios turísticos y asociaciones de restaurantes», quienes «reconocieron que más del 50% de los salmones pescados en Asturias acaban vendiéndose a la hostelería. Algunas sociedades de pescadores elevan este porcentaje de ventas hasta el 80%», apuntaron. A esto se suma, añadieron, «la venta continua que se hace también de las truchas y reos asturianos, con el grave impacto que supone para la conservación de estas especies cada vez más amenazadas en los ríos».

Desde la Coordinadora recordaron cómo la actual normativa de pesca no permite esta comercialización. «Sorprende que a pesar de esa prohibición vigente y de considerarse una infracción grave, se lleven años de venta de los salmónidos de los ríos asturianos con el silencio del Principado». Más: «No deja de ser sorprendente que pescadores y hosteleros reconozcan estos graves hechos que parece que no tienen ninguna consecuencia legal en función de sus declaraciones», subrayaron. Apuntaron, asimismo, que «esta venta de peces de forma ilegal se está haciendo sin ninguna garantía sanitaria, con el peligro que supone para los consumidores finales, quienes desconocen la procedencia irregular de estos alimentos. Están arriesgando su salud, pero también llevando a estas especies cada vez más escasas a su desaparición», insistieron.

Los conservacionistas reclaman también que se limite el cupo de truchas y reos El Esmerillón sostiene que el principal

problema está en la «pesca ilegal»

Por todo ello, abogaron por la pesca sin muerte como única alternativa durante toda la temporada y en todos los ríos en que se autorice la pesca del salmón, además de por la limitación del número de truchas y reos capturados por pescador cada día y el tamaño de estos.

La petición no tardó en ser rechazada por los pescadores. Desde la asociación El Esmerillón del Sella acusaron a los ecologistas de hacer gala de «bastante ignorancia», pues la regulación «ya existe». «Hay seis truchas por pescador, 21 centímetros en los ríos salmoneros y 19 centímetros en los trucheros», apuntó el presidente, Antón Caldevilla.

Sobre la demanda ecologista de aplicar la pesca sin muerte en salmónidos, el responsable de El Esmerillón recordó que esa modalidad «mata muchísimos» ejemplares. Sostuvo, además, que la actual extracción no tiene incidencia en la población de salmones, pues «lo que más afecta es la pesca ilegal». Antes que aceptar la pesca sin muerte, abundó, el colectivo estaría dispuesto a «una veda total» en los ríos. «Si hay que prohibir se prohibe todo, a ver quien se atreve a hacer eso», dijo.

El presidente de los pescadores del Sella recordó también su labor en la repoblación, una tarea que «no nos paga nadie», mientras que los ecologistas «prohiben a los demás, eso es facilísimo». Les invitó a conocer su trabajo de primera mano y destacó que mediante las repoblaciones están logrando «recuperar afluentes en los que ya no se pescaba». Hizo asimismo hincapié en los efectos del cambio climático, que «influye en las riadas. Ahora los desoves no salen adelante por las avenidas de diciembre y enero. Hay que tener un seguro para los años malos y tenemos que acompañar a la naturaleza», explicó.

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