Los pescadores piden a Medio Ambiente que recupere el coto intensivo de Mózar

 

 

 

El colectivo exige un mayor control de los cormoranes para preservar la trucha

Desarrollo de un anterior Consejo Territorial de Pesca en la Delegación de Zamora. javier de la fuente

J. A. García     |     16.11.2018

Los pescadores proponen a la Junta de Castilla y León que recupere el coto intensivo de Mózar -desaparecido tras entrar la trucha arco iris en el catálogo de exóticas- para que los aficionados vuelvan a disfrutar de su pasión con la caña, también un mayor control de cormoranes para evitar su enorme predación sobre la vida piscícola, especialmente la trucha en Sanabria, y que especies como barbos, bogas y cachos y otros ciprínidos puedan ser capturados durante los meses de mayo, junio y durante el mismo periodo hábil para la trucha. Además, han acogido con buen grado que los ejemplares de cangrejo rojo de las marismas o americano, y del señal, “dada su relevancia social”, puedan ser transportado vivos hasta casa “por razones de salud y seguridad para las personas”.

Todos estos asuntos fueron debatidos ayer con mayor o menor intensidad durante el desarrollo del Consejo Territorial de Pesca, celebrado en la Delegación Territorial, donde se trató la normativa de pesca para 2019. El periodo hábil para la pesca de la trucha en aguas de acceso libre apuntado es desde el sábado 30 de marzo al miércoles 31 de julio, ambos inclusive, y el cangrejo rojo desde el1 de junio hasta el 31 de diciembre.

Una gran novedad es que la rana, por primera vez en la historia, dejará de ser especie pescable en la provincia de Zamora, así como la anguila. Tanto la rana como la anguila han sido especies de peso en la provincia, donde fue más que conocido el oficio de ranero, y la anguila fue una pieza cotidiana hasta la implantación de las grandes presas, que segaron con sus infranqueables barreras de hormigón el flujo de especie, aunque ha estado presente hasta ahora por la repoblación de unos 120.000 ejemplares en las aguas, y todos los años algún pescador alegraba su temporada con alguna captura.

El presidente de la Asociación Aguas Claras, Carlos Taranilla, advirtió de la incongruencia que supone dejar al embalse de Ricobayo fuera de las masas de agua con presencia de carpa y black-bass con anterioridad al 15 de diciembre de 20087, e incluir a los embalses de Nuestra Señora de Agavanzal, Valparaíso y Cercadilla, en el Tera, que están aguas arriba. También que no se especifique si son pescable estas especies en la vertiente zamorana del embalse de Almendra. Al respecto, se consideró esta exclusión como “un error” y Ricobayo volverá a ser un escenario de exitosos campeonatos, al igual que Almendra. Taranilla subrayó que se ampliará el escenario deportivo de Argusino.

El presidente de la Asociacón de Pesca Sanabria-Carballeda, Manuel Mateos, expresó que se pidio que vuelva a activarse el coto intensivo de Mózar, reclamó un mayor control de cormoranes -este año se abatieron 20- y calificó de “lamentable que Zamora no cuente “con un técnico en el Servicio de Medio Ambiente dedicado específicamente a la Pesca”. También criticó el elevado montante de las sanciones de pesca y abogó porque las medidas “sean más disuasorias que denunciantes”. Sobre el particular recalcó las deficiencias de internet en el medio rural y que gran parte de los pescadores de los pueblos, además de avanzadad edad, no tienen ordenador.

El presidente de la Asociación Zamora para la Defensa de la Caza y de la Pesca (Azadecap), Antonio José de Prada, en lo tocante a la desaparición de especies del listado de pescables, puso de relieve que “lo cierto que las poblaciones de rana común van a menos en el territorio”, pero remarcó que “el problema de fondo no viene derivado de su aprovechamiento como especie pescable, la especie sufre una regresión paralela a su hábitat por lo que se insta a la consejería competente en materia de pesca, a cumplir con el artículo 40.1. de la Ley 9/2013, de 3 de diciembre, de Pesca de Castilla y León por el que se obliga a fomentar “la mejora del hábitat, de manera compatible e integrada con el objetivo global de la conservación de los ecosistemas acuáticos”. Aludió al “uso del artículo 43.2. de la citada Ley por el que se establece que el Fondo para la gestión de la pesca debe ser utilizado para financiar actuaciones establecidas para la conservación y recuperación de los ecosistemas acuáticos y, en especial de los hábitats”. Teme que “como acostumbra a pasar en las moratorias, la rana puede acabar dejando de figurar como especie pescable de forma definitiva, perdiendo la pesca en Castilla y León una pequeña parte de su idiosincrasia”.

Antonio José también reparó en el aspecto de tallas de las especies pescables en las aguas de acceso libre no trucheras, e indicó que “se ha eliminado la talla mínima de la especie carpín, no sabemos si por error o por alguna motivación técnica”.

Calificó de “extremadamente conservadora” la medida de un cupo cero en la captura de barbos, bogas, bordallo, cacho, madrilla, gobio, piscardo y tenca durante los meses de mayo y junio”. Indicó, además, que fue incluida en la anterior Orden de Pesca para el año 2018 y no elevada al Consejo Territorial de Pesca del año 2017. En su criterio, “existen multitud de zonas donde esta elevada protección es innecesaria ocasionando la frustración de los pescadores, muchos de ellos personas mayores, que además de disfrutar de la pesca, disfrutan de su cocina”. Señala que “la excesiva protección injustificada en muchos casos, acabará por hacer perder el interés por la pesca en las cada vez menos escuchadas poblaciones rurales que siempre han convivido con estas especies y se han aprovechado de ellas sin menoscabar sus estados poblacionales”.

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