Nuevo Decreto en estudio para una pesca deportiva más responsable, abierta al turismo y vigilada en Castilla y León

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miércoles, 24 febrero 2016, 19:39

La Junta de Castilla y León está estudiando un nuevo anteproyecto del Reglamento de Pesca Deportiva en la Comunidad, una normativa en materia de pesca que,  cuando sea aprobada, volverá a tener a los miles de aficionados a la pesca castellano y leoneses pendientes del estudio de este anteproyecto,  para conocerlo al dedillo, un estudio al que EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN ha tenido acceso. 

EL DECRETO  CONTEMPLA

º La concesión de permisos de cotos turísticos.

º La creación del voluntariado de vigilancia de los ríos.

º Mayor flexibilidad para pescar cangrejos.

º Se creará el Registro de Infractores y de Aguas Privadas

º Exigirá mayor colaboración a las Asociaciones de pescadores.

El anteproyecto de este Reglamento de Pesca cuenta con importantes novedades para los aficionados, potenciando y permitiendo, por ejemplo, por primera vez en nuestra comunidad autónoma la expedición de permisos de pesca de carácter turístico para los cotos trucheros a las empresas del sector,  los denominados permisos turísticos. También abre la mano a los aficionados a la pesca del cangrejo, mostrando a las claras la determinación de la Junta de Castilla y León por seguir en su lucha contra las especies invasoras, pero también conlleva una mayor observación a la hora de la vigilancia de los ríos, con la futura creación del cuerpo de vigilantes profesionales y de vigilantes voluntarios de los cauces de la Comunidad. Entretanto,  el Decreto en estudio sigue contemplando la pesca en las modalidades,  con y sin muerte,  y no hace referencia alguna sobre si,  como se ha llegado a elucubrar en diferentes sectores afines a la pesca deportiva,  se llegará a prohibir la captura de truchas  en los tramos AREC, unos tramos que, según su reglamentación específica,  han venido permitiendo desde hace un par de años llevarse un par de truchas por pescador y día,  mientras que la normativa, se presume,  que seguirá prohibiendo dar muerte a las truchas capturadas en las aguas declaradas oficialmente trucheras, donde el cupo seguirá siendo cero ejemplares,  o si se seguirá permitiendo llevarse un par de truchas en la época hábil de pesca en las aguas declaradas oficialmente no trucheras, como hasta ahora se viene permitiendo.

Es objeto del Decreto en estudio es el desarrollo reglamentario de la Ley 9/2013, de 3 de diciembre, de Pesca de Castilla y León, en los aspectos relativos a las licencias de pesca, a los permisos de pesca y pases de control, a la regulación de las asociaciones colaboradoras de pesca, a la tipificación de los cotos de pesca, al régimen de acceso a los escenarios deportivo-sociales de pesca, a la regulación de la pesca en las aguas de pesca privada, a la señalización de las masas de agua, al Fondo para la gestión de la pesca, a diversos aspectos regulatorios del ejercicio de la pesca, a los vigilantes de pesca y al registro regional de infractores.

NUEVE TÍTULOS  Y 59 ARTÍCULOS

El presente reglamento en estudio se estructura en un título preliminar, nueve títulos con cincuenta y nueve artículos, tres disposiciones adicionales, una disposición transitoria y tres disposiciones finales.

Así, por ejemplo, en se establecen los siguientes tipos de licencia de pesca; Ordinaria, que es la licencia que se expedirá con carácter general a todos los pescadores que no estén incluidos en los grupos correspondientes a otros tipos de licencia. Infantil para menores de 14 años. Bonificada, para jubilados, personas mayores o con determinada discapacidad, que cumplan con los requisitos establecidos. Turística, de carácter temporal, para los pescadores con residencia fuera de la Comunidad Autónoma. Interautonómica, de reciente creación, y que es la expedida por cualquiera de las Comunidades Autónomas que hayan suscrito los correspondientes convenios para el establecimiento de la licencia única interautonómica de pesca, y que habilita para el ejercicio de la pesca en sus ámbitos territoriales.

La vigencia de los diferentes tipos de licencias será: Para la licencia ordinaria; anual, bienal o quinquenal. Para la licencia Infantil, hasta el cumplimiento de los 14 años de edad. Para la licencia Bonificada, cinco años. Para la licencia Turística, quince días. Mientras que para la licencia Interautonómica su duración será la que se derive de los convenios que se establezcan entre las diferentes Comunidades Autónomas.

Entretanto en el Capítulo II, referente a los permisos de pesca y pases de control el borrador del Decreto establece que dichos permisos de pesca podrán ser de diferentes tipos, en función de la modalidad de pesca, las especies y cupos autorizados, la intensidad de la gestión y vigilancia requeridas u otras condiciones especiales de los diferentes cotos de pesca. En cualquier caso, se tendrán en cuenta para su tipificación, al menos, las siguientes variables, por la modalidad de pesca; pesca sin muerte o pesca con muerte. Por la especie objeto de pesca; trucha común, ciprínidos, trucha arcoíris, hucho y tenca, y por el nivel de demanda del coto; jornadas de baja demanda o jornadas de alta demanda.

Para la expedición de permisos turísticos será requisito imprescindible la pernoctación del pescador a quien se expida el permiso en un alojamiento turístico la noche anterior al disfrute del permiso o la siguiente, o bien la contratación de servicios de guía de pesca profesional durante el mismo día del permiso. El incumplimiento de este requisito conllevará la inhabilitación de la empresa solicitante para obtener permisos turísticos durante, al menos, los tres años siguientes.

 La adjudicación de los permisos reservados a empresas turísticas se realizará mediante un procedimiento que garantice, en todo caso, la igualdad de oportunidades y un reparto equitativo de los permisos entre el conjunto de solicitantes en función de su tipología y aplicando, asimismo, criterios de proximidad geográfica.

A su vez el título II acomete la regulación de las asociaciones colaboradoras de pesca, estableciendo los requisitos que deben cumplir y el procedimiento de obtención de dicha condición, y determinando los términos en los que debe desarrollarse su colaboración para ayudar a la consecución de los fines establecidos en la Ley 9/2013 , de 3 de diciembre.

El Título III se dedica a establecer el funcionamiento de las denominadas Aulas del Río, y a definir los contenidos de sus programas formativos, de forma que se conviertan en una eficaz herramienta formativa dirigida especialmente a los pescadores noveles.

El título IV viene a regular el aprovechamiento de pesca en las aguas de pesca privada, incluyendo la obligatoriedad de contar con un plan de aprovechamiento previamente autorizado. Asimismo se contempla la creación del registro de Aguas privadas.

De igual forma el título V regula la señalización, a efectos de la pesca, de las diferentes masas de agua, y el título VI se encarga de determinar diversos aspectos técnicos que deben cumplirse durante la práctica de la pesca, como los cebos, las artes a emplear, los horarios, o la regulación de la denominada pesca sin muerte. El borrador del Decreto,  en una noticia que será bienvenida al menos por los pescadores deportivos de competición. Señala que cada pescador podrá utilizar simultáneamente una sola caña en aguas trucheras, y un máximo de dos cañas en aguas no trucheras.  No obstante, el pescador podrá portar o tener a su alcance un número mayor de cañas siempre y cuando las mismas no se encuentren totalmente montadas o no incluyan cebos o señuelos.

Del mismo modo se contemplan excepciones a la pesca fuera del horario habitual ya que para la celebración de determinadas competiciones oficiales o eventos de pesca en escenarios deportivo-sociales establecidos sobre aguas no trucheras, como por ejemplo para la disputa de las pruebas de carpfishing, la consejería competente en materia de pesca podrá autorizar la práctica de la pesca fuera del horario habitual establecido.

MAYOR VIGILANCIA Y REGISTRO REGIONAL DE INFRACTORES Y DE AGUAS PRIVADAS

El anteproyecto de Decreto en su título VIII regula a los vigilantes de pesca, agentes auxiliares de la autoridad, distinguiendo entre aquéllos que ejercerán dicha condición con carácter profesional de los que, de forma voluntaria, puedan ser acreditados para ayudar a los agentes de la autoridad a asegurar el cumplimiento de la normativa reguladora de la pesca.

En este sentido los vigilantes de pesca de Castilla y León responderán a alguna de las siguientes categorías, vigilantes profesionales de pesca de la Junta de Castilla y León,  o personal  laboral al servicio de la Administración de Castilla y León, o de las entidades instrumentales del sector público de la Comunidad de Castilla y León, que cumpla los requisitos establecidos. También podrán ejercer como vigilantes voluntarios de pesca aquellas personas que, siendo miembros de una asociación colaboradora de pesca, así sean habilitados por el director general competente en materia de pesca,  debiendo  reunir los siguientes requisitos; ser propuesto por una asociación colaboradora de pesca y ser miembro de la  misma. Ser mayor de edad. Poseer la aptitud física y la capacidad psíquica necesarias para el ejercicio de las funciones. No haber sido condenado, mediante sentencia judicial firme, por causa de delitos o faltas. No haber sido sancionado mediante resolución administrativa firme, en el año anterior o en los dos o cuatro años anteriores, respectivamente, por la comisión de infracciones menos graves, graves o muy graves en materia de pesca, de caza, de conservación de la biodiversidad, protección de espacios naturales protegidos, montes y aguas.

No haber sido sancionado por la comisión de infracciones graves o muy graves en materia de seguridad ciudadana o no haber sido separado del servicio en las Fuerzas Armadas o en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Igualmente deberá superar una prueba de aptitud que versará sobre diferentes temas de pesca. En este caso los vigilantes estarán debidamente acreditados, incluso con uniforme, distintivos y credenciales.

Asimismo entre las principales novedades hay que destacar el título IX, que es el que reglamenta el régimen de funcionamiento del Registro Regional de Infractores en materia de pesca.  En el registro se inscribirán de oficio todas aquellas personas que hayan sido sancionadas por resolución firme, en expediente sancionador incoado como consecuencia de la comisión de alguna de las infracciones tipificadas en la Ley 9/2013, de 3 de diciembre, de Pesca de Castilla y León. Constará en el registro los siguientes datos de los infractores de pescan;   número de Identificación Registral. Fecha de inscripción en el registro e identificación del infractor, debiendo figurar el nombre, apellidos y número del Documento Nacional de Identidad o documento equivalente del infractor el  tipo de la infracción y su calificación y la cuantía de las multas e indemnizaciones, si las hubiere.

El Decreto contempla también un apartado para la creación del funcionamiento del Fondo para la gestión de la pesca. El Fondo para la gestión de la pesca se encuentra adscrito a la consejería competente en materia de pesca, y su funcionamiento responderá a lo establecido en dicha ley, en la legislación de contratación de las administraciones públicas y en el presente decreto.  Las actuaciones a financiar con cargo al Fondo para la gestión de la pesca se concretarán en un Plan de actuaciones de carácter anual en el que se recogerán aquellas líneas de actuación que, en desarrollo del Plan de Ordenación de los Recursos Acuáticos de Castilla y León (PORA) y de los Planes Técnicos de Gestión de Cuenca, así como para atender otras necesidades de gestión de la pesca, sean determinadas por la consejería competente en materia de pesca.

CANGREJOS,  A POR ELLOS…

En la pesca de cangrejos con retel cada pescador podrá ocupar una longitud de orilla no superior a 100 metros utilizando un máximo de 20 reteles, por los diez que permitía hasta ahora la normativa vigente, y respetando una distancia superior a 10 metros del retel del pescador inmediato. Será condición obligatoria que el pescador esté presente en dicho tramo al cuidado de los mismos.

Asimismo el tamaño máximo de los reteles también aumenta, y pasa a ser de un máximo de 40 centímetros que estaba permitido, hasta los 50 centímetros de diámetro que prevé la nueva normativa. Todos los reteles deberán estar identificados con una tarjeta en la que conste el nombre, apellidos y D.N.I./N.I.E./Pasaporte del pescador.

 

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