Oxígeno al fin para el sector de la pesca

Cuando todas las puertas parecían cerrarse para el sector de la pesca en Caspe la política ha sabido unirse en favor de los intereses de numerosos colectivos.

escudo pesca

por  | Nov 10, 2017 | Editorial

Desde que en 2016 el Tribunal Supremo emitiese una sentencia en la que prohibía la captura y suelta de especies invasoras el sector había experimentado serias pérdidas. La denuncia de los ecologistas para impedir la expansión de especies no autóctonas como el siluro, el black bass o la trucha arco iris desencadenó un aluvión de críticas de los pescadores deportivos, que se negaban a matar a estos animales. La mitad de los concursos y campeonatos de pesca fueron anulados y los negocios vieron reducidos sus beneficios el 50%. El sector de la pesca genera en la zona bajoaragonesa unos seis millones de euros al año. Numerosos planes turísticos y de desarrollo económico se han planteado en torno a este deporte en la zona del Bajo Aragón Caspe, inseparable ya de los cientos de turistas extranjeros que visitan el territorio para poder pescar.

El Congreso de los Diputados aprobó el martes modificar la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad. Se quiere dar legitimidad a estas especies invasoras que ya llevan décadas implantadas y adaptadas a nuestras aguas. PP, PSOE, Ciudadanos, PdCat y Grupo Mixto apoyaron la iniciativa.

Aunque falta un largo recorrido para la tramitación, todo indica que la decisión es imparable y permitirá que las aguas vuelvan a su cauce.

Numerosas comunidades autónomas, de la mano de las federaciones de pesca, plataforamas vecinales y administraciones locales, han luchado para que esta queja sea escuchada. Se había trabajado para denunciar la pesca furtiva, acotar el embalse, agilizar las licencias, y promocionar el sector.

Cabe preguntarse ahora porqué no se ha podido tramitar antes esta decisión política que habría evitado pérdidas muy importantes a pequeñas y medianas empresas cuya subsistencia y planes de futuro se ha puesto en serio riesgo.

Ahora, solo se puede exigir la mayor celeridad posible para que los afectados puedan retomar sus negocios, ampliarlos o emprender otros nuevos. Para que, en definitiva, puedan volver a confiar en que el sector de la pesca es un nicho de progreso de un enorme potencial para todo el territorio bajoaragonés. Más allá de la pesca deportiva, cabe recordar que el embalse de Mequinenza tiene 500 kilómetros de costas, playas y acantilados de alto valor y todavía muy desconocidos. Este Mar de Aragón debe ser defendido como patrimonio de todos.

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